Dicen que el que calla otorga... así que yo no me quiero arriesgar demasiado.

sábado, 5 de enero de 2013

Somos pequeños, mis pequeños

Estoy segura de que no soy la única que sube al autobús y se piensa que todos los habitantes en él le miran pasar y saben de dónde viene y a dónde va. Que siente como el objeto con el que ciertos desconocidos practican miradas asesinas por la calle. Que interpreta palabras como quiere cuando ni si quiera se dirigen a ella. Que se pone un calcetín de cada color y por el camino siente que todo el mundo mira y ríe. Que para en un semáforo y tiene la sensación de que cada coche controla un movimiento, un pestañeo. Que piensa que es la única persona en el mundo que no duerme por dar vueltas con cabeza y cuerpo.
Pues no sé vosotros, resto de la población, pero yo luego veo una foto del universo, se me pasa, y soy feliz en mi desapercibida y discreta locura.

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